Tu rondalla, ¿se subexpone o se sobreexpone?

Si bien los términos sobreexposición y subexposición son mayormente utilizados en el ámbito de la fotografía, pido se me permita utilizarlos aquí para exponer algunas ideas sobre la forma en que las rondallas manejan sus presentaciones al público. Sin meternos a definiciones rebuscadas, en su forma más sencilla podemos entender a la sobreexposición como una excesiva exposición a la luz, de la misma forma en que subexposición haría referencia a una exposición insuficiente a la luz.

Bueno, en el medio de las rondallas, podemos utilizar la metáfora de la luz en la fotografía para entender este fenómeno como la acción de exponer al grupo a la luz, para que sea visto (y escuchado, por supuesto) por el público en general.

Y es que, como todo en esta vida, los extremos son malos.

La subexposición

¿Cuántas rondallas existen que únicamente se reúnen para asistir a un concurso o para un evento en particular, pasando por largos espacios de tiempo en que poco o nada se sabe de ellos? Desafortunadamente, muchas. Y es que de pronto hacen una presentación y desaparecen, hasta que otro evento importante los hace regresar.

Este tipo de grupos son los que usualmente denominamos "rondallas de concursos" o "rondallas de aniversario", porque solamente se enfocan en este tipo de eventos, lo que hace que su repertorio sea muy limitado o repetitivo.

Recuerdo que hace años, asistí invitado como jurado al concurso que se realizaba en Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala, en el marco de la feria del lugar. Por mala fortuna, el concurso no se pudo realizar porque solamente asistieron 5 ó 6 rondallas, de diferentes categorías que no podían competir entre ellas, por las diferencias tan marcadas. Pero las rondallas ya estaban ahí y había un público esperando. La solución: que se diera un recital con las rondallas asistentes para amenizar el momento y aprovechar el público que ya estaba reunido.

El resultado no fue como se esperaba, principalmente porque algunos de esos grupos, evidentemente, no estaban acostumbrados a tocar en recitales, únicamente en concursos. Y es que sí se nota cuando un grupo no está acostumbrado a pararse en un escenario a tocar más de 5 canciones y además controlar el ánimo del público, sin parecer acartonados.

Todo lo anterior es resultado de la subexposición, grupos que no salen, que no aparecen, que casi no se presentan y que se enfocan en una única actividad. No importa que esa actividad sea un concurso, su aniversario o un disco, se trata de variedad.

Sin embargo no es todo. También en el ciberespacio existe la subexposición. Hay rondallas que se van presentando en diferentes foros, que tienen un buen repertorio, pero que cuando uno las busca en redes sociales no hay noticias de ellos. Nadie sabe dónde se van a presentar, ni si están trabajando o ya se disolvió el grupo, porque no se exponen de manera adecuada.

La sobreexposición

Pero como decíamos al inicio, los extremos son malos.

¿Qué pasa cuando una rondalla se presenta en todos los foros habidos y por haber, casi todas las semanas y presentando las mismas canciones una y otra vez? Un grupo sobreexpuesto se chotea, como decimos comunmente y no porque sea malo que aparezcan, sino porque tantas presentaciones dejan poco tiempo para el trabajo de grupo y su consecuencia lógica es la pobre producción de nuevas canciones.

Hemos escuchado a varias rondallas así, que antes de que suban al escenario ya sabemos qué van a tocar y casi en qué orden lo harán.

He escuchado de viva voz de familiares de rondalleros que les agrada que les canten con la rondalla, pero que ya hasta se saben sus canciones y detectan sus errores, a fuerza de escuchar una y otra vez los mismos temas, sin que sean conocedores de música.

"A ti nada te embona" podrán decir algunos, llegados a este punto. Pero no es eso, el caso aquí es que debe buscarse un equilibrio.

Las orquestas sinfónicas, por ejemplo, ofrecen temporadas de conciertos, que es una cantidad determinada de presentaciones que se dará en diferentes localidades con un repertorio que trabajaron anteriormente, cuando no estaban dando conciertos.

Es importante meterse a laboratorio a trabajar, experimentar y luego al taller a construir un repertorio basto, agradable, pensado en el público.

Cuando estaba en la Rondalla Clásica de Puebla, nos sucedía que no trabajábamos adecuadamente el repertorio para presentaciones, generalmente las íbamos solventando con los temas que usábamos en los concursos, que dicho sea de paso, no son los arreglos idóneos para presentar a un público no rondallero. Esto daba como resultado que la gente nos aplaudiera porque sonaba bien, aunque no entendieran la música que tocábamos.

Existe una práctica que considero muy buena:

  1. Planificar el año de trabajo del grupo de manera anticipada, esto te permitirá fijar los objetivos y evitar los trabajos a marchas forzadas porque "nos salió un evento".
  2. Trabajar durante una época del año un repertorio nuevo. Incluso puede ser una temática determinada: canciones de José José, huapangos, canciones infantiles, temas navideños, etc.
  3. Iniciar la temporada de presentaciones, con el repertorio nuevo que se trabajó anteriormente.
  4. Sabemos que el público, además de escuchar nuevos temas, quiere escuchar las canciones consentidas, las que han sido éxitos. Por ello, puedes cerrar tu presentación con los temas más pedidos, sin que estos cubran la mayor parte del recital o concierto.

Hay rondallas que trabajan de manera similar. Una de ellas es la Rondalla Motivos de Guadalajara, quienes hacen sus giras y se presentan durante un tiempo en diferentes ciudades, para regresar luego a trabajar nuevos temas que presentarán en sus siguientes temporadas.

Otra rondalla que va trabajando nuevos temas es la Rondalla de Chapala. Ellos no tienen una agenda de conciertos como tal, ellos trabajan a la par de que se presentan, pero la frecuencia de sus presentaciones les permite ese trabajo paralelo. No se sobreexponen ni se subexponen, se dejan ver en la cantidad adecuada. Su evento más importante del año es el Concierto para los Enamorados, que organizan en el mes de febrero y en el que se ocupan en ofrecer siempre sorpresas para su público, intervención de artistas invitados, canciones nuevas, etc.

La Rondalla del Amor de Saltillo suele trabajar por producciones discográficas. Si bien, muchas de sus apariciones se dan a causa de los contratos que tienen en diferentes puntos del país, por su naturaleza es una rondalla que tiene el repertorio para cubrir dichos compromisos a la par que pueden trabajar una nueva producción, que más adelante presentarán.

La clave está en no caer en los extremos, en dejarse ver y escuchar con una frecuencia que permita estar presentes en la mente de sus seguidores y al mismo tiempo presentar trabajos, proyectos o ideas nuevas, que mantengan al público cautivo y en constante sorpresa. La idea es que la velocidad en que se presentan vaya de acuerdo con la velocidad de creación de temas o ideas nuevas.

Si como rondalla has tenido 5 presentaciones y no has presentado ni un tema nuevo, tu velocidad de presentación es mayor que la de creación. Recuerda que hoy, con la proliferación de transmisiones en vivo, es altamente probable que esos temas ya hayan sido escuchados con anterioridad.

En cuanto a las redes sociales me cuesta mucho encontrar a una rondalla que haga un uso idóneo de las mismas. Generalmente incurren en muchos errores, que van desde no contar con material audiovisual de calidad, no tener un plan de manejo de redes ni calendarización de publicaciones y caer en el camino fácil de los memes y las publicaciones de terceros, lo cual es válido siempre que no ocupen más del 50% de las publicaciones totales. Más adelante haremos un artículo específico de este tema tan importante en nuestros días.

Sin embargo, es relevante preguntarse, ¿qué es lo que el público seguidor de una rondalla desea ver en sus redes sociales?

Principalmente:

  • Eventos próximos
  • Trabajos en preparación: conciertos, discos, sencillos, videoclips, etc.
  • Las entrañas del grupo: ensayos, convivencias
  • Historia: fotografías, anécdotas, videos, logros
  • Conocer a los integrantes: cumpleaños, logros, fotografías

Por supuesto, depende en gran medida de la trayectoria de la rondalla la forma en que esta información se puede presentar. Si tu rondalla tiene apenas 2 o 3 producciones discográficas no las muestres todas al mismo tiempo, dale su lugar a cada una y cuenta cosas interesantes de ellas, con calma, sin correr. Me ha tocado ver a muchas rondallas que en una sola publicación muestran sus logros y premios y luego ya no tienen nada más que contar.

Y tu rondalla, ¿se subexpone o se sobreexpone? Cuéntanos más en la caja de comentarios.

Comentarios

Te felicito Luis Daniel. Este artículo sirve para reflexionar si se desea buscar un punto de equilibrio entre estos dos extremos, lo cual es muy sano. Saludos.

Amigo tienes mucha razón hay muchas rondallas q solo son de concurso y que incluso solicitan refuerzos para dichos concursos y que pasa si los deseas contratar para un evento a veces no llega ni la mitad de los músicos y sus temas dejan mucho que desear, de que sirve preparar dos temas para concurso si el repertorio es muy pobre???

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