La rondalla en tiempos cibernéticos o D'Rondín

 

Saludos público rondallero, en esta ocasión comentaré sobre un tema que he estado escuchando recurrentemente en algunas charlas en estos tiempos cibernéticamente rondalleros y que, resumiendo, es: En los concursos, hay una tendencia a querer obtener un primer lugar a toda costa y muchos grupos recurren a fórmulas de grupos reconocidos que han ganado en los concursos para conseguir tal objetivo. Sin embargo, eso ha traído como resultado que nuestro amado género esté en una crisis, pues se está perdiendo la diversificación de estilo, frescura e innovación; los arreglos en ocasiones son predecibles. Y la charla termina en que posiblemente el género ya dio lo que tenía que dar.

Este servidor, que vio nacer su carrera y su modo de vida en la rondalla, se niega a creer lo último, pero después de los últimos concursos de rondallas, temo que tengan algo de razón. Aunque todo tiene sus pros y sus contras, ya que no es nada despreciable ganar uno de los tantos concursos a nivel nacional, tener la oportunidad de medirte con otros grupos, el dar tu mejor esfuerzo, interpretar arreglos que la gente ajena al medio no aprecia, y una larga lista que hace que muchos sigan asistiendo. Pero tengan en cuenta el éxito de las metas a mediano plazo no siempre tiene que reflejar que las cosas estén del todo bien.

Es decir, puede que sea bueno el éxito en lo particular para un grupo, pero a nivel general, para el género rondallero, posiblemente eso implique un retroceso. Recordemos que hay demasiados imponderables que implican un concurso, es decir, aunque les duela mucho, no siempre gana el que propone, en los nacionales ya no asisten muchas rondallas, el número de participantes por categoría ha disminuido notablemente.

Algunas formas, a veces un tanto incomprensibles de calificar, hacen que ya no sea del todo meritorio un lugar obtenido y demás detalles que hacen que grupos opten por no asistir a concursos. Haciendo una recapitulación, las rondallas más memorables, que uno tiene presente, que proponen elementos musicales al género, no han ganado todos los concursos.

Dentro de esta lista se encuentran algunas que muchos en estos tiempos vanaglorian, que inclusive en sus tiempos fueron criticadas fuertemente. ¿Eso significa que son malas? No. El punto es que a largo plazo muchos grupos defendieron su esencia, su estilo y aunque no hayan ganado todo lo que posiblemente se hayan propuesto, siguen presentes, aportando en su momento lo que pudieron en vez de irse por la vía fácil, que es copiar en vez de proponer.

Siendo un poco benevolente también hay que recalcar que no todos tenemos las mismas cualidades, habrá gente que por más que desee, sus arreglos serán sencillos, porque es un proceso difícil. Sin embargo, siempre habrá alguien que tiene esa chispa, ese ingenio, esa capacidad de sorprender, que por ahora necesita el género rondallero para salir de este breve estancamiento.

Concluyendo: amigos rondalleros de la nueva generación, ¿que quieren? ¿Ganar, tener el reconocimiento del jurado, éxito momentáneo? O, ¿buscar la trascendencia y ser los que traigan nuevos bríos al género a expensas de que posiblemente muchos no los acepten al 100% o no ganar todos los concursos a los que asistan?

Comentarios

Estos concursos no son atractivos por los premios. Después de gastar en inscripción y viáticos de integrantes de Rondallas de los diferentes estados. Y par recibir una presea o un diploma es ofensivo. Que piensan los organizadores?

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